«La igualdad se define como no discriminación, no significa semejanza, que todas las personas sean idénticas, sino que los derechos, las responsabilidades y las oportunidades no dependen de las características con que se nace, entre ellas, el sexo. Supone, además, que se tengan en cuenta los intereses, las necesidades y las prioridades de todos y todas, reconociéndose la diversidad de los diferentes grupos».








