Carlos Manuel de Céspedes estando de presidente de la República en Armas en Bijagual le avisa un oficial de su jefatura que había sido destituido de la cámara de representantes. En esta ocasión la cámara de representantes decide llevarlo por los montes de Arroyón a más o menos 5 km. de Guisa.
Él pensó que lo iban a fusilar pero no sabía realmente el objetivo de lo que estaba ocurriendo en aquel momento.
Posteriormente lo dejan solo en el recorrido de III Frente a Guisa y es cuando decide tomar el rumbo a San Lorenzo ya que dijo que por él no se derramaría más sangre. Céspedes llega a este lugar un viernes 23 de enero de 1874.
Se encontraba tomando café en la casa de un campesino cuando le avisan que venían los españoles, de inmediato toma su caballo para tratar de coger la elevación pero no le da tiempo, ya se encontraban muy cerca de él 7 españoles con armas largas, aquí se efectuó un pequeño combate donde resulta herido y se va por un barranco en dirección al río.
Existen versiones donde él decía que su revólver contaba con 6 balas, 5 para el enemigo y 1 para él antes de caer prisionero en manos de los opresores. Todo esto indica que acaba suicidándose con un tiro en la frente, los españoles hacen la recogida de su cadáver llevándolo para el cementerio de Santa Ifigenia en Santiago de Cuba donde hoy en día reposan sus restos.
En lo referido al monumento, anteriormente existía un pequeño busto patrocinado por los campesinos. Posteriormente el estado en vista al V Aniversario de la Constitución del Tercer Frente el 6 de marzo de 1963 se construye otro busto con más calidad que el anterior el cual fue remodelado.